Archivo de la etiqueta: feliz

sipuedoserfeliz

¿Cuál es el día más feliz del año?

FacebookTwitterCompartir

sipuedoserfelizDiversas variables como las buenas temperaturas o la proximidad de las vacaciones son las responsables.

Nuestros niveles de satisfacción y motivación profesional y personal, que nos hacen sentirnos más a gusto con la vida que llevamos y, por tanto, más felices, parecen tener un foco común en el 20 de junio, un poco antes de darle oficialmente la bienvenida al verano, el 21 de junio.

 

Y es que el aumento de las temperaturas y de las horas de luz, la posibilidad -los que tienen también la oportunidad- de trabajar en jornada intensiva, la paga extra del mes de junio o incluso la proximidad de las vacaciones estivales o de los eventos al aire libre, están completamente relacionadas con nuestro nivel de felicidad. Es por ello que el 20 de junio destaca como el día más feliz del año, día que además coincide con el que más horas de luz posee de entre todos los días de este año (con una media de 15 horas).

Con unas temperaturas ni excesivamente cálidas, ni excesivamente frías, el mes de junio favorece una mejora de nuestro estado de ánimo y bienestar gracias al aumento de las horas de luz solar.

 El Día Mundial de la Felicidad fue establecido en 2012 por la ONU

Ante la falta de luz solar y todos sus beneficios, nuestro organismo disminuye sus niveles de cortisol, serotonina o melatonina, lo que influye en el estado de ánimo, la energía o el sueño.

Aparte de este día asociado a las horas de sol, la felicidad también cuenta con su propio día. El Día Mundial de la Felicidad se celebra el 20 de marzo de cada año y fue establecido por la ONU en el año 2012 como una manera de fomentar el desarrollo del bienestar personal.

happy1

¿El optimismo protege el corazón?

happy1

Una reciente investigación demuestra que los cenizos tienen peor salud cardiovascular.

Optimismo y salud cardiovascular

Un programa informático calcula el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Un nuevo estudio ha venido a confirmar lo que circula entre la gente como un lugar común: ver el lado bueno de las cosas es positivo para el organismo. Investigadores de la Universidad de Illinois, en EE. UU., han analizado el vínculo entre optimismo y salud cardiaca en más de 5.100 adultos de entre 45 y 84 años, y han concluido que “los individuos que muestran los mayores niveles de optimismo tienen dos veces más posibilidades de encontrarse en un estado cardiovascular ideal que aquellos más pesimistas”.

 

Además, esta asociación se mantuvo cuando los expertos aplicaron los factores correctores atribuibles a las diferencias de edad y estatus socioeconómico. Los autores del trabajo se valieron de siete patrones para medir la salud cardiovascular de los sujetos: presión sanguínea, índice de masa corporal, niveles de colesterol y glucosa, dieta, actividad física y consumo de tabaco.

 

Después cruzaron estos datos con los niveles de salud mental, optimismo y bienestar físico que decían tener estos individuos. Los resultados no dejaron lugar a la duda: los más positivos y animosos eran los que poseían los corazones más fuertes, y también mostraban mejores niveles de colesterol.

Happy New Year 2016 replace 2015 concept on the sea beach

La historia del Año Nuevo

Happy New Year 2016 replace 2015 concept on the sea beach

Historia:

La celebración de Año Nuevo más antigua conocida fue en Mesopotamia y fue de 2,000 A.C.

Los romanos usaron el primero de marzo como el Día de Año Nuevo.Otras culturas usan el equinoccio de otoño o el solsticio de invierno para marcar el nuevo año.

1582 – El calendario Gregoriano, que marca el primero de enero como el año nuevo, es adoptado por la Iglesia Católica Romana.

Enero fue nombrado por Janus, la diosa de dos caras, una viendo hacia adelante y la otra viendo hacia atrás.

Tradiciones:

El Año Nuevo es el momento en el que muchas personas tradicionalmente hacen resoluciones para romper malos hábitos y empezar buenos.

Los antiguos Persas daban durante Año Nuevo regalos o huevos, que simbolizaban la productividad.

Se cree que la mayoría de las tradiciones de Año Nuevo son para asegurarse buena suerte para el año que viene. En muchas partes de Estados Unidos se sigue la tradición de comer uvas el Día de Año Nuevo para buena suerte.

Auld Lang Syne:

Es una canción que tradicionalmente se canta en la medianoche de la Noche de Año Nuevo.

Las palabras auld lang syne significan “el tiempo pasa”.

Times Square:

La primera celebración en la azotea del One Times Square y la exhibición de fuegos artificiales, se llevó a cabo en 1904 y fue producida por el New York Times para inaugurar sus nuevas instalaciones en Times Square y celebrar el cambio de nombre de Longacre Square a Times Square.

La primera celebración de la bola que cae arriba de Times Square se llevó a cabo el 31 de diciembre, 1907.

En 1942 y 1943 el descenso de la bola fue suspendida por la Segunda Guerra Mundial. Las multitudes que se reunieron en Times Square celebraron con un minuto de silencio seguido de campanadas que se escucharon de una camioneta con amplificador que estaba estacionada en One Times Square.

La bola original de la noche de Año Nuevo pesaba 317.5 kilos y medía 1.5 metros de diámetro. Estaba hecha de acero y madera y fue decorada con 100 luces de 25 watts.

El 11 de noviembre de 2008, fue introducida una “nueva” bola de noche de Año Nuevo. La nueva bola es una esfera geodésica, de 3.6 metros de diámetro que pesa 5,386 kilos. Está construida para soportar vientos y temperaturas oscilantes. Waterford Crystal introduce un diseño diferente para cada celebración de Año Nuevo.

 

list_640px

Nuestro cerebro “se emociona” cuando comemos

list_640px

A lo largo de nuestra vida, cada persona dedica entre siete y ocho años a actividades relacionadas con la comida, y tenemos la suerte de que nos fascina.

Sin embargo, hasta ahora no se sabía exactamente qué se activa en nuestro órgano más importante cuando introducimos un alimento en la boca y comenzamos a masticarlo. ¿Reacciona igual a los sabores tradicionales que a los nuevos? ¿Su respuesta es la misma en mujeres que en hombres? Un equipo de investigadores curiosos ha llevado a cabo el primer estudio de Neurociencia realizado en España sobre la comida y las emociones, promovido por Canal Cocina.

Para poder realizarlo, los científicos se apoyaron de una muestra representativa de 40 personas de 18 a 80 años de edad. El experimento se dividió en dos etapas. En la primera se seleccionaron los alimentos preferidos de los españoles a través de un estudio de mercado. Como ya se sospechaba,el jamón, la tortilla, los guisos tradicionales y el chocolate fueron las comidas elegidas. A este resultado se incorporó un quinto registro, el tartar de salmón, con el objetivo de contrastar la reacción del cerebro ante nuevos sabores. En una segunda etapa se procedió a analizar la respuesta de nuestro cerebro, tanto durante la mera visualización de los alimentos, como en el momento de la ingesta de los mismos.

En lo referido a la tecnología empleada, hizo falta un dispositivo EEG, que a modo de gorro colocado sobre la cabeza, realiza el registro de la actividad neuronal a través de nueve canales o sensores que recogen la actividad cerebral en cada momento. Además, un biosensor en los dedos de la manovariaciones permitió recoger las diferentes en la dermis y la frecuencia cardiaca del sujeto durante el estudio.

¿Reacciona igual el cerebro de las mujeres que el de los hombres?

Para sorpresa de los investigadores, con este experimento se ha demostrado que, en tan solo tres segundos tras probar la comida, el cerebro alcanza los valores máximos de activación emocional, además, cada alimento presenta distintos valores de esa activación, de ahí la preferencia de unos frente a los otros. Por otro lado, el estudio revela importantes diferencias entre hombres y mujeres durante las fases de estímulo visual e ingesta de alimento. Así, cuando las mujeres ven alimentos su cerebro se activa inmediatamente, mientras que el cerebro de ellos es más “exigente” y no responde tan fácilmente, por lo que los hombres necesitan ir un paso más allá y probarlos.

Pero ahí no acaba todo. Los investigadores también encontraron que ambos géneros también reaccionan de manera distinta ante sabores nuevos. “El cerebro de los hombres experimentó una activación más intensa con el chocolate y el tartar (los sabores menos conocidos) que cuando los sujetos probaron el jamón, el guiso y la tortilla de patatas (sabores tradicionales). En el caso de las mujeres ocurrió exactamente lo contrario”, explica uno de los autores del estudio, Joaquín Ibáñez, doctor en Medicina y director del Departamento de Fisiología de la Universidad Miguel Hernández.

Por último, Carlos Cañizares, ingeniero en Diseño Industrial y coordinador de la investigación, ha aclarado que queda mucho por investigar en este sentido: realizar estudios con otros alimentos, establecer estadísticas, buscar las razones que llevan al cerebro a experimentar esa respuesta y no otra, etc. Lo que sí que tiene claro es que las experiencias vividas influyen notablemente en la reacción que tiene lugar en el cerebro al probar alimentos. “Si pruebas el cocido que has comido durante toda la vida en familia, el cerebro va a emocionarse doblemente”, concluye.